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Ciudad de Panamá:
Desde su descubrimiento en 1501 por Rodrigo de Bastidas, el Istmo de Panamá y principalmente su ciudad se han convertido en un Centro Internacional por excelencia. En consecuencia, la ciudad de Panamá constituye un mosaico de grupos humanos de casi todas partes del mundo. La ciudad nos presenta, un mundo lleno de contrastes donde la historia y el modernismo se fusionan, es así que cuando hablamos de la ciudad de Panamá debemos hablar de tres ciudades encerradas en el tiempo.
Panamá la Vieja: A ocho kilómetros del centro de la ciudad moderna, se encuentran las ruinas de la que fue la primera ciudad de Panamá destruida en 1671, por la codicia del pirata Henry Morgan, quien la incendió y saqueó.
La Catedral Metropolitana en la plaza catedral "Las Bóvedas" antigua cárcel española convertidas hoy en galerías de arte, teatros, restaurantes y hasta discotecas, el teatro nacional, el palacio de las garzas o palacio presidencial, la iglesia de San José con un inmenso altar de oro y variadas iglesias y museos.
Panamá: Ciudad Cosmopolitana. No cabe duda que la ciudad de Panamá, con cerca de seiscientos mil habitantes, aunque pequeña, es una urbe cosmopolita y moderna, con altos edificios y cientos de bancos. Con sus muchos centros comerciales y tiendas "Libres de Impuestos". La ciudad de Panamá es un paraíso para el comprador, donde se encuentran una gran variedad de mercancías, de todas partes del mundo. Ir de compras a la Avenida Central es una experiencia, una de las avenidas comerciales más grandes convertida en una pintoresca vía peatonal, adornada con hermosas plantas y bancos para descansar.
Canal de Panamá:
Entre las hazañas pacíficas realizadas por el hombre que han contribuido significativamente al progreso mundial, la construcción del Canal se yergue como un logro excepcional. El Canal de Panamá, con su singular ubicación en el punto más angosto entre el océano Atlántico y el océano Pacífico, ha tenido un efecto de amplias proyecciones, sobre los adelantos económicos y comerciales durante casi todo el presente siglo. El Canal, que proporciona una vía de tránsito corta y relativamente barata entre estos dos grandes océanos, ha influido considerablemente sobre los patrones del comercio mundial, ha impulsado el crecimiento en los países desarrollados y le ha dado a muchas áreas remotas del universo el impulso básico que necesitan para su expansión económica.
San Blas:
Un corto vuelo de 20 minutos desde la Ciudad de Panamá le hará vivir el pasado de 20 siglos, cuando visite la tierra de los Indios Kunas quienes aún conservan sus hábitos de vida milenaria y sus viejas costumbres. El Archipiélago lo constituyen aproximadamente 100 cayos sin nombres, 113 con nombres y cerca de 30 islas todas coralígenas. Las mujeres usan una falda y una blusa de vívidos colores, decorada en el pecho y la espalda con la famosa Mola, la expresión más auténtica de arte indígena. En las muñecas y los tobillos usan adornos de cuentas de colores; también usan cadenas, pectorales, y anillos de oro en la nariz, completando así los atavios de uso diario. La aventura en San Blas puede ser la estadía en una isla deshabitada, una gira de pesca, danzas y ritos tradicionales, buceo, pesca submarina, el disfrute de las cristalinas aguas o simplemente de la tranquilidad en una hamaca mecida por el viento o el broncearse al sol.
Bocas del Toro:
La naturaleza fue generosa para derramar belleza en la región de Bocas del Toro. Sus playas de plateadas arenas forman magníficos balnearios. Bocas del Toro, su capital, es una isla en el litoral selvático del Atlántico a 300 millas de la ciudad de Panamá. La población, con sus casas construidas sobre pilotes a la orilla del mar, de techo de zinc rojo y negro, son un atractivo para todo visitante. Sus habitantes se dedican al cultivo del banano y a la pesca de tortugas, ostiones, almejas y demás mariscos que abundan en ella. Su población es predominantemente negra e índigena.
El valle de antón:
Escondido entre las verdes montañas de la provincia de Coclé, se encuentra El Valle de Antón, una comunidad turística que se ha convertido en una importante joya del tesoro ecoturístico de Panamá. La población está ubicada en el cráter de un extinto volcán el más grande de Panamá durante la prehistoria. Este hecho ha bendecido el área con aguas termales y tierras fértiles ideales para flores y vegetales.
El Valle está a 120 kilómetros de la ciudad de Panamá y el viaje dura cerca de dos horas por la Carretera Interamericana, girando a mano derecha poco después de San Carlos. Gracias a su altura, El Valle posee un clima templado todo el año. Esto, aunado a su cercanía a la ciudad de Panamá, ha transformado el pequeño pueblo en un retiro de fin de semana para muchos capitalinos. Algunos panameños pudientes han construido hermosas casas de campo en el lugar. |
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